martes, noviembre 10, 2009
POEMAS DEL CAMINO XI
EMBUSTERÍAS DE AZAHARES

Si el beso
que inventé
hecho de anís
y pomarrosas
no se hizo
río de azúcares
de qué sirvió
que fuéramos
pasajeros alados
asombrados transeúntes
de la vida
si el racimo de azahares
que junté
no se hizo estación
infinita de primavera
de qué sirvió
que nos creyéramos
floricultores de los días
si la ofrenda que entregué
hecha de confitura
de duraznos
no se hizo torrente
de alegría
de qué sirvió
que fuéramos leñadores
en el territorio de los frutos
más dulces
si el amor que derramé
a manos llenas
no contuvo los anhelos
ni abrió las compuertas
de ritos de agua y colibrí
de qué sirvió
que fuéramos centinelas
de la tristeza
estremecidos capitanes
de la esperanza
eso que fuimos
sin embargo
y lo que seguiremos siendo
hasta el día en que el manto
de luceros que tejemos
se vuelva mortaja
y envoltura
tal vez sirva
para regar sobre la tierra
una semilla de amor
que crecerá mañana
cuando florezcan
en todos los rostros
las rosas encendidas
de los enamorados
vendavales del cielo
lunes, noviembre 09, 2009
POEMAS DEL CAMINO X

domingo, noviembre 08, 2009
HACIA UN PAÍS DE AGUA

sábado, noviembre 07, 2009
POEMAS DEL CAMINO IX
viernes, noviembre 06, 2009
EMBUSTERÍAS DE ÁNGELES VIVIR
MISIONERO DE JUNCO Y SAL
jueves, noviembre 05, 2009
EMBUSTERÍAS PARA MICHELINO
miércoles, noviembre 04, 2009
POEMAS DEL CAMINO VIII

martes, noviembre 03, 2009
EMBUSTERÍAS DE MEDIA LUNA
Y la media luna se prendió de sus ojos
como si una noche gigante
se hubiese posado sobre ellos para que
relumbrara como nunca en el
lucerito de las nubes viajeras
foto y texto / ms
lunes, noviembre 02, 2009
POEMAS DEL CAMINO VII

sábado, octubre 31, 2009
UN AMOR ASÍ
alma que a ratos suelta mariposas
a campo abierto, sin fijar distancia
a sus poemas de amor
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POEMAS DEL CAMINO VI
viernes, octubre 30, 2009
CARTAS DE AROMERÍAS
¿Qué es una carta? Es el espejo de una risa, el balaustro que sostiene la ilusión. El envés de una nostalgia. La palabra que no decimos que se cuela intacta en un tintero vacío. El desembarcadero donde los peces dejan sus rumores de agua a los habitantes del aire.
Una carta es un adagio escrito sobre un tumulto de silencios. Y el papel que la contiene es a veces un bajel de velas blancas, un cesto de frutos dulces, un cielo extendido y gigante o a veces sólo el escondite donde se refugia el suspiro que se quedó inmóvil atrapado en un campanario.
Nunca sabemos en qué va a convertirse hasta que comenzamos a verter en ellas palabras, que a veces son diminutas melodías desmenuzadas que buscan en el papel dibujar su propio pentagrama. A veces son gotas pequeñitas de un agua salobre que nace de la profundidad de los mares que se agitan en los párpados. A veces están hechas de sequías, hojas secas, tallos quebrados.
En el papel se asientan, reorganizan, desordenan y buscan sembrarse o bailar, o aquietarse o esgrimir una razón de peso, como esa de convertirse en un beso leve como el paso de una mariposa sobre las aterciopeladas vestiduras de una flor.
Una carta es tal vez la más frugal de las alacenas y la que más asombro resguarda entre sus pliegues. ¿Qué no cabe en una carta? Cabe todo lo que el amor pueda poner en ella. Y el desamor. A veces son recipientes para mecer la ausencia en un viaje imaginario que nunca concluye. A veces es una vasija llena de sed.
Otras tiene la fortaleza de un ancla porque sabe que no debe desprenderse de quien la escribe porque se ha vuelto frágil su envergadura y podría quebrarse con cualquier brisa. Cada carta se llena de las aromerías de a quien va dirigida. Aunque no lo sepa el receptor, si es que llega a partir la carta hacia esos puertos.
Una carta es como una bandada de versos que no necesitan organizarse en métrica alguna, y que en nada teme a los preceptos gramaticales, porque en la libertad de su vuelo, todo está permitido, hasta la ruptura con los tiempos y las conjugaciones. No tiene que darle cuenta a compostura alguna, porque sólo los dedos que la inventan manejan el cordel que las construye.
Es un guijarro que rueda leve sobre un camino en descenso, sin prisa por detenerse. Es un ala de mariposa llena de embusterías en busca de una flor o un remanso de agua. Una carta es el vitral de un rubor que se diluye entre las letras, tiñendo los papeles de violeta y naranja.
Una carta es un mandarinar de donde brotan gajitos que dan de comer a los pájaros, a los transeúntes, a los acorazados del cielo. Aunque a veces se contrae hasta hacerse una nube que sueña tempestades, tan sólo para mojar todos los campos del planeta.
Así se mira a sí misma una carta. Con poderes extraordinarios, como una suerte de talismán que guarda encantamientos que sólo se ponen a funcionar cuando quien la abre deja ir todas las esporas que le nacieron en su travesía hacia otros dedos fugaces y móviles.
En una carta cabe el universo entero y aún le sobra espacio para darle cobijo a la risa del niño que se detiene frente a ella para preguntar por las móviles figuras que juegan a verse en el espejo de sus ojos.
La carta lleva en sí misma el misterio de la vida. Si no llega a su destino, acampa en cualquier lugar hasta disolverse en el aire que la mueve. Convierte sus palabras en brisa, en viento, en torbellino, y va dejando sus mensajerías dondequiera que se pose. Si quien la recibe no logra ver en ella lo que no estaba dicho y la toma entre sus manos para arrugarla, ese papel al contacto con el agua, se vuelve pez o estrella de mar y sus palabras se visten de marinerías.
En verdad una carta no se puede destruir porque aquello de que está hecha son los estambres que recorren los engranajes de nuestra propia respiración, que quedan en el aire, aún después de todos los adioses.
jueves, octubre 29, 2009
POEMAS DEL CAMINO V

miércoles, octubre 28, 2009
EMBUSTERÍAS DE OTOÑO IV
Desde este ventanal deslumbrado
Mariposas resplandecientes que
juegan a buscar una flor en los
dominios de la hierba
Tempestades de suspiros que los
Abecedario de las ramas que escriben
en el aire una sinfonía en el tono menor
de los susurros
Prodigio de una musicalidad lanzada
en la brevedad de una respiración hacia
los acordes de un larguísimo de flauta
Fusión de pétalos que habrán de
Andar de peces que navegan
sobresaltados en el velamen de
una nube aterida de lloviznas
Niños que ríen trepados a las
martes, octubre 27, 2009
EL OTRO OCTUBRE DE RAÚL SEGNINI
POEMAS DEL CAMINO IV

lunes, octubre 26, 2009
EMBUSTERÍAS PARA ELLA

un manjar que las horas le regalan
a los transeúntes
Ella acomoda los atardeceres
para que cada quien se pueda asomar
al dorado de los copos de los árboles
que ya no se ven desde sus aposentos
Ella cose parches con los hilos
de su luz a la tristeza que ronda los
rostros que habitan las esquinas
de sus romerías
Ella adiestra las nubes para que
las lloviznas no agobien las lágrimas
que se anidan en los contenedores
de las pupilas
Ella se extiende como un viento
gigante sobre los tiempos de sequía
sembrándole ciruelos a los solares
en extinción
Su risa cuando ríe es un mar de
oleajes encandilado por peces
que vuelan como pájaros en busca
de un bosque donde depositar
sus trinos
Su nombre en diminutivo
se lo obsequió su padre en un
octubre de cosechas
mientras julia amasaba
un pan de horno cuyas aromerías
se guindaban de las madrugadas
como una enredadera
Ella no pregunta pero en su almacén
de dulzura no hay respuesta que no
escriba con sus dedos fraguados
en las vasijas de las bendiciones
Ella es danielita simplemente
un recinto de amores que se
desbordan como corceles traviesos
apresados en la larga trenza
que recoge la numeración de su temple
y la esencia de su entrega de
azahares y peonías
sábado, octubre 24, 2009
POEMAS DEL CAMINO III

EMBUSTERÍAS DE OTOÑO III

viernes, octubre 23, 2009
POEMAS DEL CAMINO II

jueves, octubre 22, 2009
EMBUSTERÍAS DE CANDIL

el rizo que nace de la
cascada de tu risa
se ensortija en la pupila
que atrapa las marinerías
de un atardecer que tiñe
de dorados los sueños
de una madre encandilada
de hijos
miércoles, octubre 21, 2009
POEMAS DEL CAMINO I

martes, octubre 20, 2009
EMBUSTERÍAS DE DALÍ

domingo, octubre 18, 2009
ESPÉRAME EN EL CIELO CORAZÓN
EMBUSTERÍAS DE OTOÑO II
A través de este ventanal el otoño
es mucho más que un desorden de
hojas disparadas al viento
En ese juego fugaz entre la savia que no
alcanza la nervadura del envés y el ocre
y amarillo que desplaza la lengua clorofila
está encriptado un libro de decires
un concierto para juglares desterrados
y un atril para sinfonías inconclusas
Y no hay manera de descifrarlo ni con
el instrumento de disección del entomólogo
ni con la curiosidad vegetal del botánico
Es un teorema de raíces más profundas
que invitan a recorrer sus brebajes a sabiendas
de que nada sabremos mientras aún
los ojos niños de las esporas no deletreen
el canto del aire
Misterio del espacio que en la hoja se
disputa el territorio del verde y del naranja
que en el tronco se debate entre el frescor
de una espiral en plena reproducción
y una corteza quebrada en pliegues que
tienen aroma de leño de incienso y de fuego
Qué pupila logrará seguirle el hilo al musgo
que se arremolina sobre los pantanos
para servir de hospedaje a noches húmedas
en las que la elocuencia del silencio
le dibujará pasadizos a los charcos
hasta que las gotas asciendan a su
territorio de nubes para guarecerse
en los cielos que aún buscan el azul
Qué dedos escribirán el epitafio de una hoja
que se quedó para siempre inscrita
en el pómulo izquierdo de un corazón
suspendido
Qué adagio soñará este otoño hasta depositarlo
como un tesoro único e irrepetible en las cuerdas
de un cello melancólico para que desde la
resonancia de sus maderos se derrame el crescendo
de una primavera de pájaros enloquecidos
ante la alegría malva de los atardeceres de abril
texto y foto / ms
Jacqueline Du Pres / Adagio del Concierto para cello de Elgar
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sábado, octubre 17, 2009
ESPÉRAME EN EL CIELO
viernes, octubre 16, 2009
EMBUSTERÍAS DE HENRY W. LONGFELLOW

jueves, octubre 15, 2009
TODA UNA VIDA
en cada una de las ilusiones
que quedan sembradas en
los atardeceres en los que
el amor se vuelve angustia y
desesperación que terminan
en el querer del contigo al
conmigo para que siempre
crezca la cercanía de los
enamorados de la eternidad
miércoles, octubre 14, 2009
EMBUSTERÍAS DE OTOÑO I
Si uno se despidiera de las hojas de
otoño como se despide de los caminos
que borraron las huellas de lo vivido
¿cómo luego remontaríamos el trecho
desde las ramas quebradas hasta
la vertiente de fuego de una florería
que estalla voluptuosa de pétalos
y alas?
Si uno se desencantara de los árboles
vacíos y se quedara habitando los silencios
que rondan los desahucios
¿cómo entonces volveríamos a trepar
por los tallos de agua hasta dar con
el fruto que regresa a destilar sus
gajitos de ilusión?

Si uno creyera que en el invierno
la lluvia detenida en el bordado estelar
de la nieve no volverá a su andar de arroyo
¿cómo navegaríamos otra vez en el cauce
de los pistilos que se fueron en el
piquito de un cristofue a sembrar de
azúcares los ríos del planeta?
Yo me adhiero a la madera seca de
los árboles de este otoño a la anatomía
vertical del viento y a la circunvalación de
los espejos para descifrar en la encrucijada
de sus grietas la génesis de los mandarinares
la estatura ritual del maguey el tiempo de
resurrección de los nísperos hasta engalanarme
otra vez con los arpegios en andante brioso
de las hojas que brotan irreverentes en dirección
al corazón desastido del hombre
texto y fotos / ms
martes, octubre 13, 2009
EL RELOJ
Las horas siguieron pasando
más allá del pedido lanzado
a los relojes para que se
unieran en la tarea de detener
el tiempo para que se pudiera
alcanzar en el camino la
salvación perpetua de una vida
hundida desde el día en que el
amor se fue para siempre
abm
Autor / Roberto Cantoral
Interpreta / Lucho Gatica Leer mas!
lunes, octubre 12, 2009
MANIFIESTO DE LOS NO DESCUBIERTOS - 1992

Para continuar la discusión sobre
la condición y la conciencia requeridas
para crear un verdadero país
Somos el viento que registra y asume el tormento del hombre masacrado por el invasor. La señal de un tiempo que impone la continuación de una lucha que es nuestra, como nuestra es esta tierra que habitamos, aunque tenga por ahora otros dueños.
Somos la lanza que dibuja en el aire el arco de una historia milenaria, la cima de la piedra que mira hacia el solsticio, el rito de la primavera, convocando el nacimiento de la vida.
Nuestros son los sueños que se levantaron sobre este continente con nombre de lluvia y sonoridad de cascada. Nuestro el trabajo, el fruto y el telar.
Nuestros los caminos que conducen a las constelaciones, en las que nuestros antepasados leyeron los signos de las cosechas y de la vida. Nuestras, aunque arrebatadas, apropiadas y destruidas las voces, el canto y el amor del habitante que levantó la guerra ante el invasor.
¡Nadie descubre a Nadie! No hay sociedades cubiertas ni descubiertas. Somos vida que se hizo río fértil y sonoro sobre estas tierras, hasta que llegaron los asesinos con sus instrumentos de muerte a sembrar desolación y ruina, donde antes florecían sonrisas sobre los rostros.
Desde entonces quedó planteada la querella, los términos de un combate entre los supuestos descubridores y los No Descubiertos, entre invasores e invadidos, entre domesticadores y quienes se han negado a ser domesticados. Ellos son los No Descubiertos, quienes resisten, quienes no se entregan ni dan tregua, a pesar de todas las derrotas. Quienes han guardado el canto ritual de las consagraciones en las embarcaciones de la libertad.
Los No Descubiertos, una conciencia y una condición diferentes. Porque somos la otra cara de la historia, la historia anónima y colectiva que escriben los pueblos, a pesar de las minorías que los rigen y los dominan, la historia luminosa de la resistencia, más allá de toda muerte impuesta, toda masacre ejercida. La historia de los No Descubiertos.
Tenemos la fuerza de los ríos, el vigor de los bosques, la templanza del maguey, la ilusión de la siempreviva y todas las lecciones que los dioses antiguos dejaron sobre las piedras. Y nos toca hacer trabajo de artesanía, oficio floricultor, tarea de enjambre y de panal, para reconstituir la vida que nos fue quebrada, y recomenzar los tiempos de cosecha y los días de maíz.
Nos toca a los No Descubiertos aglutinar la rebeldía, sembrar caramelos de amor en las luces de los ríos y echar a andar los días de las risas y el combate. Ellos tienen la propiedad de quinientos años de infamia y nosotros el infinito de la vida que resucita cada día sobre la ilusión de los hombres. Ellos tienen la autoría del crimen, nosotros la razón histórica que se vuelve pedernal.
Ellos tienen la mordaza y nosotros el canto. Ellos tienen su cultura y su ciencia descubierta para domesticarnos y nosotros el mágico talismán de una palabra hecha de alas de pájaros, de piedras de jade, que algún día emergerán de la tierra, del viento y de las aguas, escribiendo en el corazón de los hombres las señales de la vida que habrán de instalarse en estas tierras como bienes colectivos.
No han bastado quinientos años para borrar los vestigios de las ansias alfareras que se anidan en el pecho de los No Descubiertos. No han bastado los descubridores de ayer ni los criminales de hoy, para acallar el sueño de justicia, el anhelo de redención, la decisión de hacer la historia que se aposenta en los pueblos.
No ha bastado ni bastará la represión, la domesticación, la apropiación para silenciar el canto y la copla, la cuerda que se tensa en el aire ni el repique del tambor que anuncia los tiempos nuevos. Ni la cruzada evangelizadora de ayer, ni los propósitos de los descubridores de hoy, logran borrar las huellas del hombre de estas tierras de la faz de este continente usurpado.
Tenemos sólo la piedra y el canto frente a las armas de fuego y el poder de las minorías. Pero somos los más. Y somos muchos y somos fuertes y somos recios. Y llevamos grabadas en el corazón las antiguas y nuevas invocaciones, estirpe jirajara, goajira, pemón, arahuaca, caribe o timotocuica, las lecciones de los gayones, los guaiqueríes o los yupkas, el horizonte de los tepuyes, el sol de las tierras llanas, y el canto de neblinas que se posa sobre los páramos. Tenemos el relámpago, el fogón aún sin encender, la leña aguardando su tiempo de fuego, los sueños recogidos en un haz.
Proponemos un deslinde necesario y asumimos un compromiso ineludible: el del cambio que nos lleve a hacer causa común con quienes reclaman hoy los mismos derechos que disfrutan los llamados descubridores-invasores. No podemos ni nos acordaremos nunca con los conquistadores y colonizadores actuales, que propician el reparto desigual, la injusticia, la muerte y la autodestrucción.
No transigimos con la mentira, la trampa ideológica, la demagogia, el fraude histórico, las razones de los ‘descubiertos’.
Buscamos las raíces para encontrar la verdad y la historia que corresponde a los pueblos, a sus luchas, sus combates, sus derrotas, para convertirlas en victorias. Vamos más allá de las mentiras oficiales para advertir la inmensidad de la destrucción y la infinita posibilidad que tienen los pueblos de levantarse sobre los reveses, en sus anhelos de ser alfareros y constructores de un tiempo distinto. De ser cantores del porvenir.
El cuestionamiento que adelantan los No Descubiertos, va a ritmo de escalada, o a nivel subterráneo, convocando rebeldías inéditas, llamando a la organización de los poderes creadores. Empresa paciente y silenciosa, que a pesar de los obstáculos, va abriendo cauce y brecha en la historia descubierta.
De allí la fuerza inagotable, presente en cada insurrección contenida, en la decisión de los pueblos por conservar su estirpe verdadera de flor y canto para convocar, en esta hora de los No Descubiertos, a la creación de una sociedad de justicia, belleza y amor, que sea la base del país que estamos obligados a construir.
Cátedra “Pío Tamayo” / Centro de Estudios deHistoria Actual / 1992.
EMBUSTERÍAS DE LOS NO DESCUBIERTOS


EL SON DE LOS DESCUBIERTOS
AUTOR
OTILIO GALÍNDEZ
INTERPRETA
CÉSAR LIENDO
Este son se estrenó en octubre de 1990 en el Aula Magna
de la Universidad Central de Venezuela,
en el marco del acto titulado:
CAMINO Y TRASCENDENCIA DE LOS NO DESCUBIERTOS
Se juntaron dos creadores extraordinarios para
producir una obra que es síntesis del pensamiento
no descubierto, cuya vigencia, vigor y
extraordinaria belleza perdura 19 años después
y perdurará en el tiempo como señal
de la historia que tendrá que ser
¡NADIE DESCUBRE A NADIE!
Que resuene hoy, en la maravillosa voz de
César Liendo, en homenaje al hermano, amigo,
poeta y cantor que es Otilio Galíndez
http://historiactualdos.googlepages.com/ElSondelosNoDescubiertos.wma
domingo, octubre 11, 2009
EMBUSTERÍAS DE ESTAMBRES
De esta florería no conozco
su nomenclatura vegetal
su geneología botánica ni el
filamento que la hace estallar
en infinitas espirales
pero en cambio sé que viene de las
profundidades de los besos que las
tempestades depositan sobre la tierra
en las madrugadas móviles
que su respiración cabalga
en las alas de una caricia que
nace del engranaje de los pozos
que abren las aguas en las
estaciones de otoño
que se nutre de la dulzura que
escancian los torrentes amorosos
de las colmenas
que aparece en el recodo
de cualquier paisaje
que relumbra como un sol
aún en medio de la noche
y que sus estambres
se nos quedan grabados
en la memoria como un siempre
luminoso y torrencial
sábado, octubre 10, 2009
NUESTRO JURAMENTO
Cuando el morir se vuelve
parte de un juramento es
porque el infinito es ya
aposento de adioses y
recados para que cada
una de las palabras del amor
sigan ofrendando hasta las
promesas de la eternidad
abm
Autor / Benito de Jesús
Interpreta / Julio Jaramillo
viernes, octubre 09, 2009
EMBUSTERÍAS DE UN BESO


Yiruma / River flows in you
http://historiactualdos.googlepages.com/Yiruma-River_Flows_In_You.mp3
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